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Escrito por Infoeuskadi   
09/01/2006

Desde el siglo I hasta la primera mitad del siglo XX

Resulta difícil determinar los límites en la antigüedad. Queda dicho ya que el vascuence o una lengua afín se había hablado en la Aquitania, o en parte de esa región; en tiempos más modernos la frontera de los territorios de habla vasca al Norte de los Pirineos se ha mantenido prácticamente inalterada, según la línea marcada en el mapa de Bonaparte, no conociéndose la regresión geográfica de la lengua que se ha dado en Navarra y Alava.

Respecto al Sur, aparte de los datos que nos puede proporcionar la toponimia para el periodo mas antiguo- los topónimos de tipo vasco a lo largo del Pirineo llegan hasta la provincia de Lérida-, datos históricos mas modernos han permitido a J. Caro Baroja (1943) situar la frontera de los vascones en el siglo I a.d.C. cerca de la ribera del Ebro. Estas tierras debieron de sufrir una desvasconización a causa de las invasiones celtas, pero los vascones pudieron de nuevo extender su dominio en época de la dominación romana, apoyándose en la enemistad entre los romanos y celtas. El momento de mayor extensión de los pueblos de habla vasca (vascones, várdulos, caristios y autrigones) debió ser después de las guerras sertorianas, llegando a ocupar Calahorra. Pero la romanización fue antigua e intensa en el sur de Álava y de Navarra, a juzgar por los testimonios arqueológicos y toponímicos.

La opinión de Caro Baroja acerca de la frontera de los territorios de habla vasca en la Edad Media es que estaría situada aproximadamente en la misma línea en la que se sitúa en 1587. Al Norte de esta frontera el vascuence tendría una situación social predominante, a excepción de las capitales Vitoria y Pamplona. Prueba de ello es la cantidad de topónimos y antropónimos vascos que se encuentran en la documentación latina y romance.

La primera frontera conocida del vascuence en Navarra es del mencionado año 1587 y viene determinada por un documento del que ofrece noticia Manuel Lekuona. Se trata de una lista completa de pueblos del Obispado de Pamplona dentro de Navarra, en la que aparecen por separado los de habla vasca, un total de 451, de lo no, 58. Del siglo XVI en Álava no existe mas testimonio que el de Navajero, según el cual a principio de siglo en Vitoria se habla castellano, aunque en las aldeas se hablaba vascuence.

Un documento que se puede fechar entre 1234 y 1239 prueba que el vascuence se hablaba en la villa de Ojacastro (valle del río Oja, Logroño). El uso del vascuence en algunas poblaciones riojanas y en las cuencas altas de los ríos Tirón, Oca y Arlanzón (Burgos) queda confirmado por la toponimia. Es indudable que el uso de la lengua vasca en la Rioja y Burgos, que pudo durar hasta el siglo XV o XVI se debió a la repoblación vasca de los siglos X y XI. Pero J.B. Merino Urrutia (1962) llega a defender que la repoblación supuso simplemente un refuerzo en el uso de la lengua vasca, que era originaria en aquella zona.

Los documentos de un proceso de 1778 en Navarra, en la que la cuestión en litigio era qué poblaciones debieran considerarse vascófonas y cuáles romanzadas, a afectos de adjudicación a receptores del Tribunal Real, ha permitido a A. Irigaray trazar una frontera aproximada entre las dos comunidades lingüísticas de Navarra en esa fecha, frontera que pasaría por los términos de Eulate, Amillano, Estella, Artajona, Tafalla, Lumbier y Orradre. En cuanto a Álava, un documento de 1787 titulado " Pueblos de Álava por vicarías", junto a la lista de poblaciones, señala que hablaban el vascuence muchos pueblos de la vicaría de Vitoria, todos los de Gamboa, los más de Salvatierra, los de Mondragón, Cigoitia, Zuya, Orduña, Orozco y Tudela (de Álava). Esta frontera supone una regresión del vasco al Este y al Oeste de Navarra; sin embargo, considera a Artajona dentro de la zona vascófona, no figurando así en el documento de 1587.

Aproximadamente un siglo más tarde existen los primeros datos recogidos con fines estrictamente lingüísticos, datos que se pueden calificar de precisos y objetivos, dada la manera rigurosa y detallada con que trabaja el príncipe Luis Luciano Bonaparte. El ilustre dialectólogo, en una labor de investigación realizada en parte personalmente y en parte con la ayuda de colaboradores, dejó plasmados en un mapa, que lleva fecha de 1863, pero que se sabe que salió a la luz en 1871 con datos recogidos hasta 1869, los límites de la lengua vasca en cada uno de sus dialectos. Marca en el mapa dos grados de intensidad en el uso de la lengua.

A. Irigaray ha facilitado los datos acerca de los límites del vascuence en Navarra y Álava en 1935. Los datos de Navarra, recogidos personalmente, han sido transmitidos con una precisión que alcanza a distinguir siete grados distintos de intensidad.

Desde la segunda mitad del siglo XX a nuestros días

A finales de la década de los 50 y principios de los 60 del siglo XX comenzó una lenta recuperación del euskera en conexión con la reactivación cultural en los ámbitos artístico, literario y musical. Además de la ya citada unificación del euskara y su adopción por la mayoría de los escritores, otra pieza clave fue la aparición de las primeras ikastolas (escuelas en la que toda la enseñanza se imparte en euskera), organizadas semi-clandestinamente y con precariedad de medios gracias al esfuerzo de las familias. A finales de los 60 se inició la legalización de las ikastolas experimentando en las siguientes décadas un incremento notable. Posteriormente también en las escuelas públicas se adoptó la educación en euskara existiendo hoy la llamada línea "D" que posibilita el estudio de todas las asignaturas en euskara, modalidad que crece año a año.

Otros elementos que contribuyen al proceso de recuperación idiomática son: la introducción de la enseñanza en euskara en el resto de los niveles educativos (enseñanzas medias y universidades); aprendizaje del idioma por los adultos y alfabetización; consolidación de la publicación de libros en euskara en todos los ámbitos editoriales; presencia en los medios de comunicación (progresivamente el euskara ha ido ganando espacios en la radio y prensa escrita, apareciendo revistas íntegramente escritas en euskara, siendo actualmente fundamental la labor del diario Euskaldunon Egunkaria, varias revistas y radios y uno de los canales de Euskal Telebista-Televisión Vasca); aplicación en los campos técnico, de la investigación, profesionales... y espacio suficiente en todos los niveles de las administraciones.

Recientemente ha sido creado el Euskal Gizarte Erakundeen Kontseilua (Consejo de los Organismos Sociales del Euskara) cuyo objetivo es lograr un acuerdo ciudadano y social en favor de la normalización de la lengua vasca en todos los ámbitos.

Jurídicamente en la Comunidad Autónoma Vasca son lenguas oficiales el castellano y el euskara, habiéndose aprobado una Ley Básica de Normalización del uso del euskara. En la Comunidad Foral de Navarra el euskara únicamente es oficial en la zona vasco-parlante (norte de Nafarroa), según normas reguladas en la Ley del Vascuence, lo que limita su recuperación en el resto del territorio. Es un caso de esquizofrenia, que navarra limite el acceso a su lengua primigenia a gran parte de sus habitantes, pero sus dirigentes políticos así lo han decidido.

En el País Vasco Continental la situación es precaria, producto de la tradicional oposición de la administración francesa a respaldar medidas reales en apoyo del idioma vasco más allá de lo meramente folklórico, por los que los distintos esfuerzos (ikastolas, pequeños medios de comunicación, etc.) se llevan a cabo sorteando numerosas dificultades.

Actualmente y desde una perspectiva geográfica, el euskera tiene una presencia importantes o se habla prioritariamente en toda Gipuzkoa; mitad este de Bizkaia; alguna comarca del norte de Araba (valle de Aramaiona); tercio norte de Nafarroa; y casi todo el País Vasco Continental a excepción de su franja costera.

Esto a grosso modo, pues dentro de cada territorio aludido hay variaciones en cuanto a porcentajes, siendo más empleado en áreas rurales y pueblos pequeños y menos en los grandes pueblos y ciudades.

El porcentaje de vasco-parlantes, para el conjunto de Euskal Herria se estima en el 22% de la población, unas 550.000 personas. Según distintos estudios y encuestas, los territorios con mayores índices son los interiores del País Vasco continental (Zuberoa con el 64% y Behenafarroa con el 62%) y Gipuzkoa (44%). Los porcentajes se reducen en Lapurdi (27%) y Bizkaia (17%) y resultan muy pequeños en Nafarroa (10%, concentrados en las llamadas zona vascófona norteña y zona mixta central) y Araba (7%). Estas proporciones aumentan si se consideran las franjas de población que se hallan en proceso de aprendizaje del idioma o de alfabetización. Así, por ejemplo cuantificando el caso de la Comunidad Autónoma Vasca (Araba, Bizkaia y Gipuzkoa) los vasco parlantes son alrededor del 26% de la población a los que cabría sumar un 19% de la población en proceso avanzado de dominio del idioma.

En definitiva, la actual Euskal Herria es un territorio trilingüe con predominio por razones históricas del castellano (en el País Vasco Peninsular) y francés (en el País Vasco Continental), hallándose el euskara en situación de lengua minorizada, pese a los esfuerzos habidos para su recuperación y normalización.

Modificado el ( 01/01/2006 )
 

 

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